
Me tomé de una cuerda casi cortada, nacida desde una estrella cuadrada con astillas punzantes, un poco de lluvia ácida , y el frío adentro y el calor aquí mismo, y los autos rápidos dejando sus brisas de hielo y sus estelas malolientes de combustible quemado, parecido a la fotografia de un misil robandole la inocencia a un niño con las mejillas sucias; en mi mano tus poros dándome un poco del calor que te está quedando , y todo en otras direcciones.
Las direcciones no existen, el norte, el sur, el este y el oeste están desorientados , al oeste, al sur al este y al norte les dió un paro cardíaco; el norte, el sur, el oeste y el este yacen en mis direcciones, en mis olores, en mis temperaturas, en tus poros, en el planeta de la estrella cuadrada, aquí mismo.